
Detergente
La clave para una colada impecablemente limpia
Los detergentes son uno de los productos domésticos más importantes para conseguir una ropa perfectamente limpia. No solo garantizan que la ropa, la ropa de cama, los textiles o las toallas desprendan un aroma fresco y agradable, sino que también queden higiénicamente limpios. Antes, solo se disponía de jabón de cuajada simple o de detergente en polvo convencional. Hoy en día, los detergentes innovadores ofrecen una amplia variedad de funciones especiales. No solo limpian con más eficacia, sino que también cuidan las fibras, protegen los colores y son más ecológicos.
La variedad de detergentes disponibles es muy amplia. Hay detergentes de gran potencia, detergentes de color y detergentes suaves, así como detergentes para lana o modernos formatos especiales, como las toallitas de detergente para ropa o los detergentes líquidos. El detergente «adecuado» depende en gran medida del tipo de colada y del color de las prendas. Y hoy en día hay detergentes en diferentes formatos: detergente en polvo clásico, detergente líquido, pastillas o cápsulas predosificadas y toallitas de detergente. Los detergentes en polvo contienen agentes blanqueadores en su versión de detergente de gran potencia y suelen conseguir mejores resultados en la colada blanca que las alternativas líquidas. Los detergentes líquidos no dejan residuos en los tejidos y son especialmente adecuados para el lavado a bajas temperaturas. Las toallitas de detergente se presentan en un formato compacto y ecológico que ya contiene la dosis adecuada, sin microplásticos y sin conservantes.
La función básica de un detergente consiste en eliminar con eficacia la suciedad y las manchas. El efecto limpiador de los detergentes se consigue con sus tensioactivos, que eliminan la suciedad y la grasa de las fibras textiles. Las enzimas también descomponen cualquier tipo de suciedad orgánica, como proteínas, almidón o grasa. Según el tipo de detergente, estos ingredientes tienen una composición diferente, adaptada a la temperatura de lavado, así como al tipo de tejido y al grado de suciedad. La mayoría de los detergentes modernos lavan de forma eficaz e higiénica a una temperatura comprendida entre 20 °C y 30 °C, lo que permite conseguir un importante ahorro de energía en el hogar.

